Quién soy
La memoria que no pudieron borrar
Desde niña supe que algo no encajaba. Recordaba otras vidas mientras crecía entre dogmas que hablaban de amor, pero sembraban culpa. Vi el dolor de mi madre bajo una fe que oprimía más de lo que sanaba, y comprendí que el mundo había sido desviado de su naturaleza original.
Años después encontré el hilo perdido: dejé de leer la Biblia como creyente y empecé a leerla como investigadora del verbo. Estudié PNL, hebreo antiguo y la estructura simbólica del lenguaje. Entonces descubrí que los milagros eran tecnología, las creaciones, ingeniería genética… y que aquel dios de guerras no era la Fuente, sino un usurpador.
Desde ese instante, mi búsqueda cambió de dirección: ya no busco creer, sino recordar.
Cuando se abrió el velo
Una comprensión mayor.
Descubrí que antes de Yahvé ya existían humanos libres, enraizados y soberanos. Su llegada marcó una intervención genética: el Adán, los híbridos, los hebreos… un experimento más científico que divino. Al seguir los nombres (Marduk, Ashur, Dagón, Osiris, el dios de Abraham…) entendí que eran rostros de una misma entidad: no un creador, sino un programador.
Entonces comprendí que las religiones monoteístas no narran la creación, sino la usurpación.
Las piezas comenzaron a revelarse como destellos antiguos: visiones, mensajes, noches en vela…
No estamos perdidos, estamos dormidos. Y este es el tiempo de recordar.
Descubrí que antes de Yahvé ya existían humanos libres, enraizados y soberanos. Su llegada marcó una intervención genética: el Adán, los híbridos, los hebreos… un experimento más científico que divino. Al seguir los nombres (Marduk, Ashur, Dagón, Osiris, el dios de Abraham…) entendí que eran rostros de una misma entidad: no un creador, sino un programador.
Entonces comprendí que las religiones monoteístas no narran la creación, sino la usurpación.
Las piezas comenzaron a revelarse como destellos antiguos: visiones, mensajes, noches en vela…
No estamos perdidos, estamos dormidos. Y este es el tiempo de recordar.
Me llamo Lilith
y estoy de regreso...
Ocupo el lugar de quien ha recordado. He recuperado los dones de mis ancestros: la magia blanca, la curandería, el chamanismo ritual, la fuerza de la palabra viva…
Hoy pongo todo eso al servicio de los que están listos para salir del sistema de Yahvé: el sistema de los censos, los sacrificios, los ministerios, los impuestos, el control, la vigilancia, el miedo…
Ese sistema se desmorona. Porque el Gen de Origen está recordando.
Facilito rituales, talleres, formaciones y sesiones individuales. Canalizo hechizos, creo conjuros, y abro caminos de sanación para que recuperes tu soberanía, tu vibración y tu propósito ancestral.
No vengo a convencerte.
Vengo a romper el hechizo.

